El Senado aprobó la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central con cambios y vuelve a Diputados

La iniciativa obtuvo 46 votos a favor y 22 en contra. El oficialismo aceptó que la designación y remoción de las autoridades del BCRA quede exclusivamente en manos del Senado y requiera mayoría absoluta, en lugar de los dos tercios previstos en el texto aprobado por Diputados.

El Senado aprobó este jueves en general la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) por 46 votos a favor y 22 en contra, aunque introdujo modificaciones al proyecto que había recibido media sanción en Diputados, por lo que la iniciativa deberá regresar a la Cámara baja.

El oficialismo consiguió el respaldo de la UCR, el PRO y distintos bloques provinciales, pero debió ceder en uno de los puntos centrales del proyecto para reunir los votos necesarios: la designación y remoción del presidente y los directores del Banco Central quedará exclusivamente en manos del Senado y requerirá una mayoría absoluta de 37 votos.

El esquema modifica lo aprobado previamente por Diputados, que establecía la intervención de ambas cámaras y un requisito de dos tercios para la remoción de las autoridades de la entidad monetaria.

La modificación introducida por el Senado obtuvo un respaldo todavía mayor que la votación general: fue aprobada por 66 votos contra dos, superando ampliamente los dos tercios de la Cámara alta.

Al abrir el debate, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Agustín Monteverde, confirmó el acuerdo alcanzado entre los bloques para modificar el texto proveniente de Diputados.

Monteverde defendió la necesidad de reformar la Carta Orgánica por “la tragedia en que nos sumió la permeabilidad de la ley orgánica del Banco Central entre el año 2003 y el año 2023”, período que calificó como “20 años de saqueo institucional”.

“Esta reforma devuelve al BCRA un mandato único: el de preservar el valor de la moneda y, también, sustituir la discrecionalidad política de los poderes de turno por reglas institucionales de largo plazo”, sostuvo.

Desde el peronismo, el senador Jorge Capitanich adelantó su rechazo al proyecto y propuso “discutir cuatro reglas en profundidad: una fiscal que tienda al equilibrio, una monetaria que tienda a la estabilidad, una cambiaria que tienda a la competitividad y una institucional que tienda a la calidad”.

Capitanich acusó además al Gobierno de pretender “usar las reservas para aumentar la oferta de divisas y mantener el tipo de cambio apreciado, y así tener un escenario electoral más favorable”.

Por su parte, la senadora de Primero los Salteños Flavia Royon manifestó su respaldo general a la reforma, aunque anticipó que no acompañaría los artículos 12, 13, 19 y 21 durante la votación en particular.

Royon cuestionó especialmente el artículo 13 porque, según sostuvo, “permite usar las reservas como garantías, incluido el oro, sin ningún tipo de límite, sin especificar qué se puede comprometer y tampoco se obliga a informar al Congreso”.

En el cierre del debate, el jefe del bloque peronista, José Mayans, cuestionó duramente la iniciativa y advirtió sobre sus posibles consecuencias para el sistema financiero.

“Acá se utiliza un relato para justificar este desastre que están por hacer con el Banco Central: la moral como política de Estado, que lo iba a pagar la casta y que iban a destruir el Banco Central. Ese relato cambió totalmente”, afirmó.

Mayans sostuvo además que con la reforma “se van a usar los depósitos de la gente” y advirtió que esto podría provocar “un corralito y corralón”.

“Se van a robar el depósito de la gente”, afirmó el senador, quien vaticinó que la reforma podría generar retiros de depósitos y un desbalance en las entidades financieras.

Los principales cambios

Además de modificar el mecanismo para la designación y remoción de las autoridades del BCRA, el proyecto elimina funciones vinculadas con el direccionamiento del crédito y las políticas crediticias diferenciadas, al considerar que esas herramientas exceden las tareas esenciales de una autoridad monetaria.

La reforma apunta a concentrar el mandato del Banco Central en la preservación del valor de la moneda y a separar a la entidad de las necesidades de financiamiento del Tesoro, en línea con la política impulsada por el Gobierno de Javier Milei.

Otro de los puntos relevantes habilita al BCRA a utilizar activos y reservas —entre ellos oro, dinero líquido y títulos— como garantía colateral en operaciones propias, como la toma de financiamiento internacional o los acuerdos de tipo REPO.

Precisamente, la posibilidad de utilizar las reservas como garantía fue uno de los aspectos cuestionados durante el debate por sectores de la oposición.

Con los cambios introducidos este jueves, las autoridades del Banco Central serán designadas y podrán ser removidas exclusivamente por el Senado mediante el voto de la mayoría absoluta de sus miembros. De esta manera, queda eliminado el requisito de los dos tercios para desplazar a un director del organismo.

Con información de la agencia NA