El Ejecutivo, después de descartar la medida de urgencia y respaldar el veto, aprobó una reforma que ahora es objeto de intenso debate en el Senado, mientras la Iglesia y varios grupos sociales reclaman su pronta promulgación.
El Gobierno, tras rechazar la declaración de emergencia y apoyar la decisión de veto, presentó una versión modificada de la normativa sobre discapacidad. Esta propuesta ha sido recibida con críticas por parte de la Iglesia, que cuestiona los ajustes incluidos, y con una fuerte presión de organizaciones de la sociedad civil que exigen su aprobación en el marco de las sesiones ordinarias del Congreso.
Los legisladores del Senado han acelerado el calendario para discutir el proyecto, con la intención de avanzar rápidamente hacia su sanción. La controversia gira en torno a los cambios propuestos y a la necesidad de garantizar derechos y recursos adecuados para las personas con discapacidad, tema que sigue generando amplio debate entre distintos sectores.



