Esta es una victoria de esas que te acarician el alma. Que te contagia la alegría y te endulza la mirada. Primeros en el grupo bajo el inmenso placer de detener el tiempo e ir al encuentro de la fiesta. Sabemos que el Mundial empieza ahora, pero quién nos quita la esperanza de seguir soñando a lo grande. El 3 a 1 frente a Jornania es un triunfo firme, contundente, con personalidad. Con esa idea fuerza de ir en busca del partido con la pelota en el corazón y la ambición en el cerebro. Con el balón en los pies, para crear, construir, ilusionar.



