El deterioro del transporte público ha vuelto a poner en debate el costo de la tarifa, el esquema de subsidios, la calidad del transporte y la planificación general del sector. Mientras en la última semana, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) se declaró en estado de “alerta y movilización” por la profunda crisis que afecta el sector, el gobierno se debate entre aumentar la tarifa de trenes y colectivos, o compensar con subsidio, afectado por el incremento de los costos -particularmente el gasoil- y que podría condicionar, aún más, el resultado fiscal. Pero ¿Cuáles son los números? Repasemos.