El actual mandatario, rodeado de una Corte Suprema afín y una maquinaria de desinformación, se enfrenta a un proceso electoral que amenaza su control absoluto sobre el país.
El presidente, catalogado por críticos como impopular y monomaníaco, cuenta con el respaldo de las Fuerzas Armadas y de una élite financiera que ha prosperado bajo sus políticas de libre mercado. Además, una campaña masiva de noticias falsas acusa a sus adversarios de ser comunistas y antipatriotas, mientras la justicia suprema se muestra complaciente.
Aunque las encuestas apuntan a una posible derrota, el dirigente persiste en creer que el próximo referéndum se alineará con su visión, ignorando la creciente resistencia de un electorado cansado de su estilo autocrático.



