Brasil consiguió un empate limitado contra Australia en su primer amistoso, después de una polémica llegada de los jugadores al continente.
El partido, que marcó el debut de la selección brasileña en territorio oceánico, estuvo rodeado de discusiones previas relacionadas con la forma en que el plantel arribó al país anfitrión, generando críticas y burlas en redes sociales.
Aunque la selección mostró momentos de dominio, no logró concretar la victoria y se conformó con un empate que reflejó la tensión y el ajuste necesario para adaptarse al entorno australiano.



