Según el último informe del INDEC, la mayoría de los industriales y dueños de supermercados prevén una reducción en la producción y la eliminación de puestos de trabajo, superando a los que mantienen una visión optimista.
Los datos revelan que los empresarios encuestados están más inclinados a anticipar una caída en la actividad productiva que a esperar mejoras, lo que indica un clima de incertidumbre en el sector.
Esta tendencia también se refleja en las previsiones de empleo, donde los recortes son más frecuentes entre los encuestados que los aumentos, señalando posibles ajustes en la plantilla laboral para enfrentar la desaceleración económica.



