Enfrentamiento a cielo abierto: ¿hasta dónde puede escalar la disputa entre el kirchnerismo y Kicillof?

El peronismo convive con una paradoja persistente: cuanto más se desgasta la gestión de Javier Milei y cuantas más chances tiene la oposición de convertirse en alternativa de gobierno, más recrudece la interna peronista. La disputa, que salió a la luz hace dos años en el estadio Atenas de La Plata —aquella tarde en la que se entonó por primera vez “si querés otra canción, vení, te presto la mía”—, tuvo la última semana un punto de quiebre. El aniversario del encarcelamiento de Cristina Kirchner quedó saturado de reproches cruzados entre el entorno de la expresidenta y el de Axel Kicillof. “Los que hablan todos los días de unidad no son capaces de ir a verla”, cuestionó Máximo Kirchner. “Fue a visitarla en octubre, ¿tiene que ir cada 20 días?”, respondió el ministro Carlos Bianco. Desde el kirchnerismo acusan al gobernador de ser “desleal”. “Quiere un peronismo sin Cristina”, sentencian. Desde la Gobernación, sostienen que La Cámpora utiliza la detención de CFK para debilitarlos. “Blanquearon que su estrategia es Cristina candidata, Máximo conducción y Axel enemigo”, denuncian. A un año del cierre de listas, ambas facciones no descartan enfrentarse en las PASO e incluso algunos alientan la posibilidad de ir separados.