El presidente Lula resaltó sus logros y anunció nuevas políticas sociales y económicas, mientras el senador de extrema derecha, Bolsonaro, afirmó que intensificará la ofensiva contra el crimen organizado.
Lula aprovechó su intervención para defender su gestión, subrayando los avances alcanzados y comprometiéndose a implementar medidas que beneficien a los sectores más vulnerables, así como a impulsar la recuperación económica del país.
Por su parte, el senador Bolsonaro, conocido por su postura ultraconservadora, aseguró que su prioridad será endurecer la lucha contra las organizaciones criminales, prometiendo acciones más firmes y rigurosas en la seguridad nacional.



