Después de su separación de Carolina de Mónaco, el tenista argentino se volvió el objetivo de los medios, y la noche culminó en una pelea entre su representante y un reportero en un famoso club de Buenos Aires, terminando en la intervención policial.

El exjugador, conocido por su potente revés izquierdo, atrajo la atención de los fotógrafos al ingresar en la discoteca más reconocida de la capital, donde los focos y los flashes no tardaron en seguirlo.

El altercado estalló cuando el manager de Vilas, Tiriac, se enfrentó físicamente con un fotógrafo que intentaba capturar imágenes del tenista; la disputa se tornó violenta y la policía tuvo que intervenir, llevando a los involucrados ante la justicia.