
La reunión del Consejo de Ministros dio luz verde al paquete de medidas tras una negociación entre ambos socios de coalición de gobierno. Ambos decretos deberán ser aprobados el viernes en el Congreso. Establecen también la regulación de los alquileres de temporada, créditos a tasa 0 para la primera vivienda y un freno para los fondos buitres.
La empresa Urbagestión recula y permitirá a la española Maricarmen volver a su casa en Madrid
Fumata blanca en España sobre la crisis inmobiliaria. PSOE y Sumar cerraron este martes al filo de las 11.00 horas un acuerdo para aprobar un paquete de medidas sobre vivienda que conllevará dos decretos distintos: uno amplio con la prohibición de los desalojos hasta 2030 o la regulación de alquiler de temporada y habitaciones, y otro separado que abarque únicamente los alquileres indefinidos. El gobierno solicitó la celebración de una sesión plenaria extraordinario en el Congreso este próximo viernes para intentar convalidar ambos textos, que necesitan del apoyo tanto de Junts como de Podemos para salir adelante.
Todavía no se conoce el texto completo de ambos decretos, pero el Gobierno confirmó que la conversión —en la práctica— de los contratos de alquiler en indefinidos salvo que el propietario de la vivienda la necesite para sí o sus familiares estará en un decreto diferente a todo el resto de medidas. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, reconoció en la rueda de prensa que los apoyos para dicho texto no están atados: “Ciertamente no hemos podido trabajar con los grupos con la dedicación del otro decreto”.
Rodríguez pidió este martes a todos los grupos del Congreso “altura de miras” y “generosidad” durante el trámite parlamentario de los decretos de vivienda aprobados por el Consejo de Ministros, para que puedan ser convalidados este mismo viernes, en un Pleno extraordinario. En rueda de prensa, Rodríguez aseguró que en torno a la vivienda “hay un gran consenso social y faltaba un consenso y un acuerdo político” que el Gobierno confía en conseguir en las próximas horas.
En el decreto principal, el más amplio, una de las medidas estrella será la protección antidesalojos, que se extenderá hasta 2030 y no hasta 2028, como el PSOE planteó inicialmente. Asimismo, entre las medidas aprobadas este martes en el primer macrodecreto se encuentra la regulación de alquiler de temporada y, finalmente, también por habitaciones, aunque el Ministerio de Vivienda era reacio a ese segundo punto hasta el lunes por la tarde.
De la misma manera, se aprueba la prohibición a los fondos buitre de comprar vivienda hasta el año 2028 y la posibilidad para los inquilinos de solicitar la prórroga por dos años de su contrato de alquiler si esta finaliza antes del 31 de diciembre de 2028.
A estas medidas se sumará la financiación al 0% de interés de la entrada para la compra de la primera vivienda. A diferencia de lo que sucedía hasta ahora, esta ayuda se dará independientemente de la edad del potencial comprador. En cuanto a las bonificaciones fiscales, el Gobierno permitirá desgravarse el alquiler a los inquilinos con ingresos de menos de 33.000 euros anuales, una medida que, según ha afirmado la ministra Rodríguez, puede ayudar a 1,6 millones de personas.
La titular de Vivienda aseguró que la definición de fondo buitre en el Real Decreto-Ley aprobado este martes será “muy rigurosa” y que Urbagestión, la compañía detrás del desalojo de Maricarmen, la mujer de 87 años obligada a dejar su casa en la que vivió desde los 17, “en puridad quizá no fuera un fondo”, pero “es una pyme buitre, muy carroñera”.
“Nuestra ambición no es ponerles palos en las ruedas a las empresas”, dijo la titular de vivienda, sino que se busca que “las empresas no tengan prácticas especulativas” y “orientar que la inversión vaya dirigida a vivienda pública y asequible”.
La acampada se mantiene expectante pero rechaza trocear las medidas
A tres kilómetros de la reunión del Consejo de Ministros en Moncloa se encuentra una Puerta del Sol repleta y expectante a la espera de la letra pequeña del paquete de medidas. Las centenares de personas que están en la plaza recibieron el lunes por la noche la buena noticia de que Maricarmen podrá volver a su casa tras dar marcha atrás Urbagestión y ahora esperan a los detalles.
El Sindicato de Inquilinas no aclara por el momento la continuidad de la acampada en Sol, a la espera de conocer los pormenores. “Estamos demostrando cómo el poder popular nos lleva cada vez más lejos, después de la victoria histórica que supone que Maricarmen vuelva a su casa. Tenemos todos los ojos en el texto, en la letra pequeña, para que sea el decreto Maricarmen”, ha apuntado Alicia del Río, portavoz de la organización.
“No aceptamos la táctica de romper en cachitos y dividir el decreto Maricarmen. Queremos un decreto que de verdad mejore nuestras vidas, que no sea engañarnos una vez más”, expone Valeria Racu, también activista del sindicato. Cree que trocear el decreto abona “campañas partidistas que no interesan al pueblo”.



