En esta Copa del Mundo que castiga duramente las traiciones a los estilos nacionales, España avanza respetando sus convicciones. No es el equipo arrollador de la Eurocopa 2024, acaso porque figuras como Lamine Yamal o Pedri acusan un bajón luego de sus lesiones, pero aun en un tono menor, sin la contundencia de Francia, el seleccionado español sostuvo sus banderas. Acaso por eso llegó a las semifinales del Mundial por primera vez desde 2010, cuando conquistó su único título.