El Ejecutivo anunció que el salario mínimo se fija en $398.800, lo que cubre apenas una cuarta parte del costo de la canasta básica, y condiciona diversos beneficios como seguros de desempleo y becas.
Con este monto, los trabajadores que perciben el salario mínimo tendrán una capacidad limitada para afrontar los gastos esenciales, pues solo cubre una fracción del valor total de la canasta básica familiar.
Esta cifra también servirá como referencia para calcular prestaciones como el seguro de desempleo, la asignación de becas y el límite de los embargos por deudas, entre otros conceptos vinculados a la normativa laboral.


