Este 4 de julio se cumplen 250 años de la declaración de la independencia de las trece colonias inglesas establecidas en Norteamérica. La fecha marca el nacimiento de lo que según Seymour Martin Lipset fue la “primera nueva nación”, una de cuyas características fue la de haber sido creada sin tener que lidiar con el lastre autoritario y elitista de un pasado monárquico y feudal. Según este autor tal circunstancia hizo que los Estados Unidos exaltaran la igualdad y el logro individual y rechazaran la interferencia estatal en la vida social, propia de las monarquías europeas. Este sería el núcleo de lo que se conoce como “el credo americano”, a veces también llamado “el sueño americano” (American Dream) y supuestamente plasmado por los Padres Fundadores en la Constitución de los Estados Unidos.


