Tras el cierre del Mundial, tanto la FIFA como EE. UU. intentan capitalizar el evento, generando oportunidades y desafíos para empresas de todos los tamaños.
Los organizadores del torneo y el gobierno estadounidense han puesto en marcha una serie de iniciativas para transformar la exposición global del Mundial en ventajas económicas locales. Entre ellas, se destacan acuerdos publicitarios, licencias de productos y la promoción de destinos turísticos vinculados al fútbol.
Estas acciones abren una ventana de oportunidades tanto para corporaciones multinacionales como para emprendedores locales, que buscan aprovechar la mayor visibilidad del deporte para impulsar sus ventas y posicionarse en nuevos mercados.



