Grabaciones de los circuitos de vigilancia del balneario confirman que Mailén Antonich estuvo allí un día antes de lo que su familia había señalado, mientras la justicia retuvo siete teléfonos móviles tras una denuncia que sugiere una posible premeditación del homicidio.
Los registros de vídeo mostraron a la joven en el complejo costero el día previo a la fecha anunciada por sus familiares, lo que obliga a reconsiderar la cronología inicialmente establecida por la investigación.
En respuesta a una declaración que alude a una planificación anticipada, los fiscales procedieron a incautar siete dispositivos móviles, ampliando así el foco de la pesquisa hacia personas cercanas a la víctima.
Estos hallazgos podrían orientar la pesquisa hacia el círculo íntimo de Mailén, incluyendo a miembros de su familia, cuya posible implicación ahora se encuentra bajo escrutinio judicial.



