El antiguo acuario de la ciudad, clausurado hace 18 meses, busca cubrir sus costos operativos poniendo a la venta cuatro pingüinos por un total de 40.000 dólares.

Tras más de un año y medio sin actividad, la gestión del recinto ha decidido tasar a los ejemplares para obtener ingresos que permitan afrontar el mantenimiento pendiente. La medida surge como respuesta a la falta de recursos y a la necesidad de cubrir gastos básicos.

Las autoridades del ex‑aquarium han señalado que los fondos recaudados serán destinados exclusivamente a la conservación del edificio y a la reparación de infraestructuras deterioradas, mientras se evalúan posibilidades de reactivación o reconversión del espacio.

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