La pieza dirigida por Jeong Seyoung investiga cómo luz, sonido y la expectación del público construyen percepciones invisibles en el teatro.
El montaje propone una reflexión sobre la forma en que los espectadores perciben lo que no está a la vista, utilizando recursos sensoriales para generar una experiencia que trasciende lo meramente visual.
Según el creador, aunque la vista sea el sentido más ágil para identificar objetos, su rapidez no garantiza una comprensión más profunda, y la obra busca cuestionar esa premisa mediante una combinación de disciplinas artísticas.



