El antiguo campeón, que había quedado en estado crítico tras el combate contra Terrel Williams en octubre de 2015, murió a los 33 años tras una larga lucha contra las secuelas neurológicas.
Prichard Colón, quien había sido reconocido por el Consejo Mundial de Boxeo por su trayectoria, permaneció postrado en cama desde aquel enfrentamiento que le provocó una grave lesión cerebral. Durante más de una década, sus familiares y el entorno deportivo siguieron de cerca su delicada situación médica.
El fallecimiento, anunciado recientemente, reaviva el debate sobre la seguridad en el boxeo y la necesidad de medidas preventivas para evitar que incidentes similares vuelvan a ocurrir en el futuro.



