Griselda Gambaro, pionera que rompió barreras en el teatro masculino, falleció dejando un legado de obras que exploraron la violencia y las dinámicas de poder.
Reconocida por su estilo único, Gambaro se consolidó como una de las voces más influyentes de la dramaturgia en Argentina, destacándose por abordar temáticas polémicas con una mirada crítica.
Entre sus piezas más emblemáticas se encuentran “La malasangre”, “Decir sí” y “El desatino”, obras que siguen siendo referencia obligada para quienes estudian el teatro contemporáneo.



