La entidad mundial del fútbol castigó a Julián Paredes con una sanción sin precedentes y obligó a la Asociación del Fútbol Argentino a abonar 10.000 dólares por haber mostrado una pancarta que afirmaba la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas.

El organismo rector del fútbol internacional anunció que la medida contra el jugador se debe a los incidentes ocurridos después del partido de la final del Mundial 2026 contra España, en los que la bandera provocó reacciones controvertidas entre los asistentes.

Además, la FIFA estableció que la AFA deberá cubrir una multa de diez mil dólares como consecuencia de la exhibición del letrero que decía “Las Malvinas son argentinas”, una acción que consideró una infracción a sus normas de neutralidad política durante los eventos deportivos.