El club carioca interpuso una protesta oficial contra la autorización temporal del Tribunal Arbitral del Deporte que habilitó al defensa de Estudiantes para jugar en Río de Janeiro.

El equipo de Flamengo manifestó su inconformidad ante la decisión del TAS, argumentando que la licencia provisional vulnera las normas de elegibilidad y afecta la competitividad del torneo local.

Según los dirigentes del club, la presencia del jugador, conocido como Rojo, fue posible gracias a un recurso legal que aún está bajo revisión, lo que genera dudas sobre la validez de su participación en los partidos disputados en la capital brasileña.