Con el 99 % de los sufragios contabilizados, Flávio Bolsonaro supera al presidente Lula da Silva por apenas 2 %, aunque aún está lejos del 50 % necesario para ganar en primera vuelta.

Según los datos preliminares, el candidato de la familia Bolsonaro se mantiene a la cabeza, pero la diferencia con Lula se ha ido reduciendo a medida que se van sumando los resultados de los últimos distritos. La ventaja, aunque aparente, no garantiza evitar una segunda ronda electoral.

Desde la restauración democrática en Brasil, sólo Fernando Henrique Cardoso había conseguido superar el umbral del 50 % en la primera vuelta, logrando la victoria en 1990 y consolidándola nuevamente en 1994. Los analistas consideran que, pese a la ventaja actual de Bolsonaro, el escenario sigue abierto y el balotaje podría ser inevitable.