La actriz Florencia Raggi acepta el reto de un espectáculo unipersonal que la lleva a explorar la complejidad de la maternidad, confesando que al principio dudó en participar pero el texto la cautivó.
En la entrevista, Raggi comenta que la pieza la obliga a mirar la maternidad desde ángulos inesperados, invitando al público a cuestionar ideas preconcebidas y a reconocer las contradicciones que pueden surgir al vivir esa experiencia.
“Al principio no quería hacerla, pero el texto me movilizó, me apasionó”, afirmó la artista, subrayando que el guion logró despertar en ella una profunda curiosidad y compromiso con el proyecto.



