El equipo brasileño superó la adversidad de jugar con diez hombres tras la expulsión de Canobbio y logró el pase a octavos de final tras empatar 1-1 en tiempo regular contra Independiente Rivadavia.
Aunque el lateral fue expulsado, los sudamericanos mantuvieron la compostura y consiguieron el resultado necesario para seguir en la competición. El gol de Fluminense llegó en la segunda mitad, igualando el marcador y obligando a la definición.
Con el empate, el conjunto de Rio de Janeiro aseguró su lugar en la siguiente ronda, mientras que Independiente Rivadavia vio truncada su esperanza de avanzar en el torneo continental.



