El piloto argentino de Alpine, Franco Colapinto, prevé una jornada complicada en el Gran Premio de España, señalando que el trazado de 22 curvas de Madrid es extremadamente exigente y traicionero.

Colapinto describió el circuito madrileño como una pista “picante” que pone a prueba la precisión y la consistencia de los monoplazas. Según sus palabras, lograr una vuelta sin errores resulta casi inalcanzable dadas las características técnicas del trazado.

El joven conductor subrayó que, pese a la dificultad, el objetivo es maximizar el rendimiento y buscar la mejor estrategia posible para competir con los rivales, conscientes de que cualquier deslizamiento puede costar valiosos segundos en una carrera tan reñida.