Fuertes críticas al operativo "Tormenta negra" de Macri: desplegó 1.500 policías en 15 villas porteñas

El gobierno de la Ciudad repitió el operativo que satura barriadas con efectivos de seguridad. El saldo fue 17 personas detenidas. Hubo cuestionamientos de organizaciones y legisladores por atemorizar a los vecinos y afectar la economía popular.

El gobierno porteño volvió a desatar un operativo de criminalización de barrios populares. Este jueves se repitió “Tormenta Negra”, el megadespliegue de más de 1.500 policías y agentes de control en 15 villas en la Ciudad. Es la segunda vez en cuatro meses que Jorge Macri recurre a esta puesta en escena: la primera fue el 14 de mayo, con el mismo número de efectivos y casi la misma lista de barrios.

El operativo comenzó pasadas las 18 y alcanzó a la Villa 31, la 21-24, La Carbonilla, Fraga, Rodrigo Bueno, el Barrio Mitre, Ciudad Oculta, la Villa 20, INTA, Bermejo, Padre Mugica, la 1-11-14, Cildañez, Los Piletones y Fátima. Participaron la Policía de la Ciudad, la Agencia Gubernamental de Control, Tránsito, Espacio Público, Bomberos, el SAME y la PROCOM. Otros 1.100 efectivos se apostaron además en accesos y centros de trasbordo del Metrobús. “AHORA. La ley y el orden rigen en cada metro cuadrado de esta ciudad. No hay excepciones”, lanzó Macri en redes sociales a las 20 de este jueves para anunciar el operativo.

El balance oficial que trascendió fue de 17 detenidos: 11 por comercialización de estupefacientes, 3 por tenencia, 2 por tentativa de robo (uno de ellos un adolescente de 17 años) y uno con pedido de captura vigente. Se secuestraron 192 vehículos, se inspeccionaron 30 comercios y se clausuraron 12, entre kioscos, almacenes, metalúrgicas, locales de celulares y peluquerías. En la Villa 31 se cerraron seis corralones y se recuperaron 335 dosis de cocaína y crack.

Macri eligió un tono épico para presentarlo. “Delincuentes, autos y celulares robados, construcciones ilegales, basura en la calle: en nuestra Ciudad eso no va más”, afirmó, y agregó: “Yo fui muy claro cuando me votaron: dije que voy a recuperar el orden y lo estamos haciendo”.

Con 1.500 efectivos y 17 detenidos, la relación es de alrededor de 88 agentes por cada arresto, y solo 11 de esos detenidos están vinculados con la venta de drogas. En mayo el saldo había sido de 27 detenidos, 113 motos y 64 autos secuestrados, 25 comercios clausurados y cuatro búnkers cerrados. Entonces, el propio Macri había dicho que “nunca antes hubo un operativo como este”.

“El acoso de Macri a los vecinos de las Villas de la Ciudad es un acto de prepotencia y una escenificación con la que cree que podrá tapar sus fracasos. Es una verguenza total. Amedrenta a familias trabajadoras, hace sufrir y asusta a niños, persigue por el color de piel o por el lugar de nacimiento”, cuestionó el operativo la legisladora porteña Vanina Biasi.

También hubo fuertes críticas desde el peronismo porteño. “Se desplegaron una cantidad exorbitante de recursos y efectivos policiales para alcanzar resultados casi nulos”, denunció el bloque Fuerza Buenos Aires de la Legislatura de la Ciudad. “La verdadera tormenta negra es la que enfrentan todos los días miles de trabajadores y trabajadoras de nuestra Ciudad”, señalaron los legisladores en un comunicado, que aseguraron que en los operativos policiales “se golpea a quienes trabajan, se atemoriza a las familias y hasta se lesiona con balas de goma a mujeres que van a la iglesia”.

El anterior operativo también había sido duramente criticado. El padre José María “Toto” de Vedia, referente de la Villa 31, lo describió como “más parecido a un show mediático que una acción real buscando eficacia”. El diputado nacional Itai Hagman puso el foco en la desproporción y en el impacto sobre los vecinos: “Destruyeron casas y se robaron la mercadería de muchos laburantes”.