El Ejecutivo ha instado a la central sindical ATE a garantizar al menos el 75% de la operatividad en los aeropuertos, señalando que la actividad es esencial y que las acciones de protesta deben circunscribirse a lo permitido por la ley.
En sus comunicados, las autoridades subrayaron que, pese a la legitimidad del reclamo de los trabajadores, la interrupción total de los servicios vulnera los intereses nacionales y la seguridad de los usuarios, por lo que se ha puesto un plazo a la negociación.
La ATE había programado una huelga parcial para este jueves y viernes, alegando el incumplimiento de los convenios colectivos, pero ahora se enfrenta a la presión gubernamental para que al menos mantenga tres cuartas partes del personal en activo mientras se siguen las discusiones.



