El Ejecutivo argentino anunció que un activo estratégico para la exportación será entregado a una empresa privada por medio de un contrato de 50 años, incorporando una cláusula que impide la participación de compañías chinas.
Según fuentes oficiales, la medida forma parte de la estrategia del presidente Milei para reactivar el ferrocarril de carga, considerado esencial para el movimiento de granos y minerales. La concesión, que tendrá una duración de medio siglo, será adjudicada a un consorcio nacional bajo la condición de que ninguna entidad china pueda invertir en el proyecto.
El anuncio ha generado críticas por parte de la representación diplomática de Estados Unidos, que continúa ejerciendo una notable influencia sobre la política económica del gobierno. Los analistas advierten que la restricción anti‑China podría limitar opciones de financiamiento y tecnología, aunque el Ejecutivo sostiene que la decisión protege la soberanía y la seguridad del sector logístico del país.



