El delantero Aitxuri Isasmendi, de Cañón de Mar del Plata, anotó en apenas tres segundos, convirtiéndose en el autor del gol más rápido registrado en la historia del fútbol argentino.
El jugador, que milita en el equipo de la zona sur, recibió el balón justo al iniciar el partido y, sin perder tiempo, disparó desde la mitad del terreno, sorprendiendo al arquero rival y a los espectadores.
Este hecho ha sido catalogado como el gol más precoz jamás visto en el fútbol del país, superando cualquier marca anterior y generando una gran expectación entre los aficionados y la prensa deportiva.

