El futuro político de Keir Starmer pende de un hilo. El primer ministro felicitó a su principal rival en la interna laborista, Andy Burnham, por su contundente victoria en Makerfield y le ofreció formar parte de su gabinete, pero dejó en claro que no va a renunciar. “Andy Burnham ha sido un fantástico alcalde de Manchester y va a ser un enorme aporte para el parlamento y el gobierno. Yo no me voy a ninguna parte”, dijo Starmer a Sky News.