En una noche helada, Darío Grandinetti cautivó al público del Teatro Municipal con un monólogo que mezcla humor, reflexión y nostalgia, basado en la obra de Javier Daulte.
El espectáculo, concebido y dirigido por Javier Daulte, lleva al espectador a seguir los pasos de un escritor que recorre los pasillos de su propio teatro interior, confrontando recuerdos de infancia, la relación con sus progenitores y la influencia de una abuela que marcó su vida. A través de diálogos internos y situaciones cómicas, el actor plantea la cuestión esencial: ¿para qué sirve escribir?
Sin caer en la autocompasión, la pieza muestra la escritura como una herramienta poderosa, capaz de conectar, herir y, sobre todo, salvar. Grandinetti, en el ocaso de su carrera, reflexiona sobre cómo la memoria se transforma según el punto de vista y cómo las palabras pueden rescatar a quien las escucha, dejando una huella en cada asistente.



