
Lo dijo Carlos Manzur de ATSA quien planteó un oscuro panorama para el sector de la salud en Olavarría con más despidos de personal, reducción de instituciones y “quiebra” de las obras sociales.
Carlos Manzur, secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad (ATSA) habló con el programa Levantate por Radio Sapiens (FM 102.7) al cierre del conflicto por el despido de cinco trabajadores de la clínica Cemeda en Olavarría. En ese marco planteó un oscuro panorama para el sector, y para el ámbito de la salud en general, con más despidos de personal, reducción de instituciones y “quiebra” de las obras sociales.
Tal como se informó sobre la primera audiencia celebrada en el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, parte del conflicto se relaciona con lo sucedido en septiembre del año pasado cuando se unieron dos empresas. “Hay una fusión entre Instituto Médico y Cemeda, una reestructuración de las dos empresas, por lo tanto creo que van a sobrar trabajadores y bueno, lamentablemente más de uno va a caer en la volteada” dijo Manzur.
Consultado sobre la versión que ha circulado en off sobre el cierre del Instituto Médico, el dirigente de ATSA expuso que “el rumor existió, existe. Es todo un problema de habilitación. El Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires le ha bajado la categoría al Instituto Médico, en el cual no le permite hacer un montón de prácticas y esto conlleva a que el personal es sobrante y los números no cierren”.
En ese sentido indicó que en el establecimiento ya no pueden practicarse “partos y cesáreas, prácticamente ya no se hacen más porque no tienen neonatología. Te exigen una neonatología o una hemodinamia”. Sólo pueden hacerse “intervenciones menores porque tampoco se le va a habilitar la terapia intensiva”. Aclaró que actualmente sí está funcionando: “hasta hoy está habilitada” dijo para mencionar que se realizan trabajos de ampliación en el área de terapia intensiva de Cemeda con lo que “el staff médico de terapia intensiva de Cemeda está trabajando en la terapia del Instituto para después trasladarse”.
Manzur tuvo en cuenta que el Instituto Médico es uno de los centros de salud más antiguos de Olavarría con lo que sus condiciones edilicias hoy requieren mejoras. En ese marco, observó que “hoy por hoy nadie invierte en salud. En esta situación que vive el país, invertir en salud para prácticamente recuperarlo dentro de 10 o 15 años o nunca, nadie se arriesga. Y encima no hay créditos para las empresas de salud”.
En contrapartida, contó que el establecimiento tiene una parte dedicada a internación que ha sido construida hace poco tiempo. “Pero lamentablemente el Ministerio de Salud no la habilitó como parte íntegra del Instituto” informó. Se debió a “un problema de papeles, que se traspapeló en la época de la pandemia”. Lamentó este problema ya que “no hay hoy en alguna clínica las comodidades y lo que ofrece la parte nueva del Instituto”.
“Una crisis tremenda”
El titular de ATSA estimó que lo sucedido en Cemeda “puede tener una continuidad en el tiempo” con lo que dejó entrever que se esperan más despidos de personal.
Manzur fue categórico en sus apreciaciones: “es de público conocimiento que la salud, tanto pública como privada, está en una crisis tremenda”.
Al enumerar los problemas que enfrenta el sector subrayó que “las obras sociales, tanto sindicales como nacionales y provinciales, prácticamente están quebradas”. Apuntó inicialmente a la caída de los aportes y, en segunda instancia, al aumento de costos.
“Cada vez tenemos menos aportes. Por los 350.000 despedidos que hubo en el país y se siguen perdiendo fuentes de trabajo. Y, en segundo lugar, el aumento de los insumos. Hoy un trabajador genuino, blanqueado como corresponde, hace un aporte a la obra social de alrededor de 75 o 76.000 pesos mensuales. Y una prestación mínima que te obliga el Plan Médico Obligatorio, está costando arriba de 85.000 pesos. O sea que ya, con una consulta que haga un trabajador, la obra social va a pérdida” explicó el sindicalista.
“Excusas”
Tal como se informó en Central de Noticias, los cinco trabajadores despedidos de Cemeda entre el lunes y el martes lograron un acuerdo para cobrar el 100% de sus indemnizaciones en plazos de 0, 30 y 60 días.
Manzur destacó en la entrevista radial que todos los despidos fueron sin causa, a pesar de que la empresa inicialmente intentó argumentar causas disciplinarias de cada trabajador: “fueron excusas para reducir personal”.
Cabe recordar que esa postura de la empresa quedó en evidencia en la primera audiencia en el Ministerio de Trabajo, definida como "tensa", donde la delegación local instó a Cemeda a mejorar la propuesta de pago a los trabajadores.
fuente: cdenoticias.com



