El historiador Felipe Pigna destaca la muerte de Norberto Galasso a los 90 años como una pérdida irreparable para la historiografía argentina, resaltando su labor de rescatar a los “malditos” y su trayectoria como escritor y militante.

Según Pigna, Galasso dedicó su vida a recuperar la memoria de personajes marginados que la historia oficial suele omitir, publicando más de setenta obras que incluyen biografías de figuras como Arturo Jauretche y Manuel Ugarte, este último incluso censurado y quemado durante la dictadura. Además, señaló que el autor, de formación contable, trabajó en Eudeba en la década de 1970 bajo la dirección de Jauretche.

Pigna recordó que en 2014 Galasso recibió el título de embajador de la cultura popular argentina bajo la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, distinción que fue revocada en 2025 por el gobierno de Javier Milei mediante el decreto 692/25 bajo el pretexto de una revisión de cargos para reducir el gasto público. El historiador concluyó recomendando la lectura de la vasta obra de Galasso, que, según él, permanecerá vigente para siempre.