La reciente sanción de la ley de zonas frías y los cambios propuestos a la reforma del Banco Central resultan perjudiciales para los usuarios, mientras que el oficialismo no consigue proteger al presidente del organismo, Santiago Bausili.
La aprobación de la normativa sobre zonas frías ha generado un retroceso para los consumidores, al imponer restricciones que aumentan los costos y limitan el acceso a ciertos servicios. Esta medida, lejos de aliviar la situación, agrava la carga económica de la población.
Paralelamente, las alteraciones introducidas en la reforma del Banco Central de la República Argentina complican la posición del gobierno, pues no han conseguido garantizar la estabilidad del mandato de Santiago Bausili, quien continúa bajo presión por la falta de consensos políticos.



