El Gobierno federal lanzó un esquema para bloquear los teléfonos celulares que se utilizan dentro de los establecimientos penitenciarios, con la posibilidad de ampliarlo a provincias y a la Ciudad de Buenos Aires mediante acuerdos de adhesión.
Esta iniciativa, que ya está operativa en los centros penitenciarios de la nación, busca cortar la señal de los dispositivos móviles que se emplean para actividades ilícitas dentro de la prisión. El sistema actúa interceptando y neutralizando las comunicaciones que provienen de los teléfonos introducidos en los recintos.
Las autoridades indicaron que, si resulta eficaz, el programa podrá ser extendido a todo el país mediante convenios con gobiernos provinciales y la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de uniformar la medida y reforzar la seguridad en el sistema penitenciario a nivel nacional.



