En 2002, en la zona de Sierra de los Padres, se produjo una cremación equivocada que afectó a un hombre; cuatro años después, sus familiares obtuvieron una indemnización por el daño psicológico sufrido.
El lamentable hecho tuvo lugar en la localidad de Sierra de los Padres, donde, por un fallo administrativo, el cuerpo de un hombre fue incinerado de manera equivocada. La confusión generó un profundo dolor en los familiares, que tuvieron que enfrentar la pérdida y la imposibilidad de realizar los rituales habituales.
Después de una larga lucha judicial, en 2006 los descendientes consiguieron el reconocimiento oficial del sufrimiento psicológico causado por la cremación errónea y fueron indemnizados, recibiendo una compensación económica por el daño moral y la angustia vivida.
