Por primera vez en la región, se efectuó una tomografía post mortem utilizando tecnología de última generación incorporada al sistema de salud de Buenos Aires, asegurando la dignidad del fallecido y sus creencias.
El nuevo procedimiento, desarrollado gracias a la incorporación de equipos avanzados al sector sanitario bonaerense, permite obtener imágenes detalladas del cuerpo sin alterar su integridad física, lo que abre nuevas posibilidades para la investigación médica y forense.
Las autoridades sanitarias destacaron que este método respeta las convicciones religiosas de los familiares, al no requerir intervenciones invasivas, y subrayaron su potencial para mejorar la comprensión de patologías ocultas tras el fallecimiento.


