El ataque armado contra el Centro Islámico de San Diego, la mezquita más grande de esa ciudad del estado de California, dejó al menos cinco muertos, según difundió este martes la policía, y volvió a encender las alarmas por la violencia de odio en Estados Unidos. Entre las víctimas fatales se encuentran tres hombres que estaban en el lugar y los dos presuntos atacantes, adolescentes que, según las primeras investigaciones, se suicidaron después de abrir fuego. El FBI investiga el caso como un posible crimen islamófobo.


