Irán declaró haber abatido veinte embarcaciones que intentaban atravesar el estrecho de Ormuz, lo que impulsó al crudo a superar los 100 dólares por barril.
El portavoz militar iraní informó que las naves fueron interceptadas por fuerzas de la Guardia Revolucionaria en respuesta a lo que describió como intentos de violar la soberanía nacional. Según la declaración, los buques provenían de varias naciones y estaban vinculados a actividades consideradas hostiles por Teherán.
El incidente desencadenó una inmediata reacción en los mercados internacionales, con el precio del petróleo subiendo a niveles no vistos en meses. En Washington, el presidente Donald Trump insinuó que el conflicto con Irán podría resolverse tras las elecciones de medio término en noviembre, aunque expertos advierten que la tensión podría prolongarse.


