Jamiroquai ofreció un concierto en el Hipódromo de San Isidro para conmemorar los 30 años de su álbum icónico, resaltando la influencia del groove noventero.

El grupo británico tomó el escenario del histórico hipódromo para rendir homenaje a su obra maestra “Travelling without Moving”, lanzada en 1992, la cual marcó un hito en la evolución del funk y el acid jazz durante la década de los noventa.

Durante la actuación, los músicos reinterpretaron los clásicos del disco, combinando la energía de sus arreglos originales con una puesta en escena moderna que incluyó luces y visuales que reforzaron la atmósfera retro‑futurista que caracteriza a la banda.

El público asistente, compuesto por seguidores de larga data y nuevos admiradores, aplaudió la precisión y el carisma del espectáculo, consolidando a Jamiroquai como una de las referencias más duraderas del groove internacional.