El cineasta de 20 años, Santino Santos Laya, protagoniza y dirige una pieza teatral que recuerda a los jóvenes arrestados durante la represión de la década de 1970, encarnando a Pablo Díaz, sobreviviente de la famosa “Noche de los lápices”.
Santos Laya, además de escribir el guion, asume el papel de Díaz, uno de los pocos que logró escapar de la brutal represión. Con su intervención, busca transmitir un mensaje de esperanza a las nuevas generaciones, subrayando que no están condenadas al olvido.
El artista asegura que su obra pretende evitar la repetición de esos hechos trágicos, recordando que la memoria colectiva es clave para impedir que la violencia vuelva a surgir.



