La Argentina incómoda que el papa León XIV le mostraría a Milei

Entre una encíclica sobre inteligencia artificial y la prédica de la justicia social, la visita de noviembre del jefe de la Iglesia puede convertirse en un contrapunto con el programa del gobierno libertario.

“La Inteligencia Artificial requiere hoy ser desarmada, liberada de lógicas que la transforman en instrumento de dominio, de exclusión o de muerte.” La frase es del papa León XIV, pronunciada el 25 de mayo pasado en el Aula del Sínodo del Vaticano, durante la presentación de su primera encíclica, Magnifica Humanitas, dedicada a la custodia de la persona humana en la era de la inteligencia artificial, podría sonarle incómoda a Javier Milei si la escucha del jefe de la Iglesia cuando pise suelo argentino entre el 8 y el 11 de noviembre.

El perfil que Robert Prevost viene construyendo desde su elección, en mayo de 2025, sugiere que su paso por Buenos Aires, Córdoba y Luján puede convertirse también en un contrapunto ideológico con el gobierno del libertario, que años atrás llamó a Francisco como “el representante del maligno en la tierra” y luego tuvo que pedirle perdón y misericordia en el Vaticano.

La inteligencia artificial, la política migratoria, la justicia social y la relación con los territorios populares son puntos de disputa entre los discursos de León XIV y el león libertario.

El presidente Javier Milei, acompañado por el canciller, Pablo Quirno, recibió días atrás en Casa Rosada las Cartas Credenciales del Nuncio Apostólico ante la Argentina, Monseñor Michael Wallace Banach.

El presidente Javier Milei, acompañado por el canciller, Pablo Quirno, recibió días atrás en Casa Rosada las Cartas Credenciales del Nuncio Apostólico ante la Argentina, Monseñor Michael Wallace Banach.

El primero de esos frentes tiene fecha y nombre propios. El 25 de mayo pasado, León XIV presentó personalmente su primera encíclica, de más de cien páginas, en la que sostiene que la tecnología “nunca es neutral, porque adopta las características de quienes la diseñan, financian, regulan y usan”. Alertó sobre la concentración de poder y la automatización de decisiones sin mecanismos de control adecuados. El contraste con la agenda oficial es directo: el Gobierno impulsa el llamado “Súper RIGI” para atraer inversiones en centros de datos, negocia con OpenAI un proyecto de US$25.000 millones en Patagonia a través de Stargate Argentina y sostiene la aspiración de convertir al país en uno de los cuatro polos mundiales de inteligencia artificial. Ahí está la foto de Milei con el magnate tecnofascista Peter Thiel, que volverá a la Argentina en septiembre para mostrarse junto a los ministros Luis Caputo y Federico Sturzenegger.

El segundo frente lo viene marcando el propio Papa en cada escala de sus viajes de este año: la defensa de los migrantes. En Tenerife, en junio, advirtió a las mafias que trafican personas que “por cada vida perdida, cada familia engañada, cada cuerpo sometido, cada mujer amenazada, cada trabajador explotado, habrán de comparecer ante la justicia divina”, y reclamó un mundo “sin murallas”. El 4 de julio eligió pasar el aniversario 250 de la independencia de Estados Unidos —su propio país de nacimiento— en Lampedusa, la isla italiana símbolo de las muertes de migrantes en el Mediterráneo, desde donde pidió reconocer el aporte de quienes llegan buscando oportunidades. Y ante el Congreso español reclamó reforzar la protección de los migrantes como parte de una “renovación moral” de la vida pública.

Ese discurso choca con la política migratoria que despliega la Casa Rosada: a fines de julio, Milei firmó el DNU 681/2026, que habilita impedir el ingreso o expulsar a extranjeros que promuevan “mensajes de odio” contra la Argentina o sus ciudadanos —en el marco de la denuncia oficial de una supuesta “campaña antiargentina” tras el Mundial—. El Gobierno busca avanzar con un cobro a los extranjeros no residentes por el acceso a la salud pública y a la educación universitaria.

El papa León XIV en el monumento de la Puerta de Europa (Porta d'Europa) en la isla de Lampedusa, en el sur de Italia.

El papa León XIV en el monumento de la Puerta de Europa (Porta d'Europa) en la isla de Lampedusa, en el sur de Italia.

El tercer frente es más antiguo y, para el Presidente, más sensible: la justicia social. Milei construyó buena parte de su identidad política sobre la crítica a ese concepto, al que calificó como “una aberración” —la definición más citada la dio en la sede del BID en Washington, en febrero de 2025, cuando la describió como “robarle a alguien para darle a otro”—. León XIV recorre el camino inverso. Ante el V Encuentro Mundial de los Movimientos Populares, en Roma, en octubre de 2025, afirmó: “Haciéndome eco de las peticiones de Francisco, hoy reafirmo: la tierra, el techo y el trabajo son derechos sagrados por los que vale la pena luchar”. Un mes antes, en su primera entrevista como Papa —concedida a la periodista Elise Allen, del sitio católico Crux, para una biografía en preparación—, había cuestionado la desigualdad salarial con una comparación puntual: “Los directores ejecutivos que hace 60 años podrían haber ganado de cuatro a seis veces más de lo que reciben los trabajadores… ahora ganan 600 veces más de lo que recibe el trabajador promedio”.

Ese contrapunto no es solo doctrinario: tiene, además, una expresión callejera inmediata. Este viernes 7 de agosto, día de San Cayetano, se realiza la décima edición de la marcha que va desde la basílica de Liniers hasta Plaza de Mayo, convocada por la UTEP, la CGT, las dos CTA y organizaciones piqueteras y sociales bajo la consigna “Tierra, Techo y Trabajo”, acuñada precisamente por Francisco y sostenida por León XIV. Los organizadores la definen como “la marcha más grande de la década” y la enmarcan en lo que consideran una crisis social severa: la eliminación del programa Volver al Trabajo dejará sin su único ingreso fijo a más de 900.000 personas, la alerta de que casi 8 de cada 10 familias están salteando comidas en barrios populares, el aumento del endeudamiento familiar, y la cifra de que el 45% de los trabajadores argentinos está en condiciones de precariedad laboral.

La movilización, además, llega un día después de que sindicatos y movimientos sociales se manifiesten frente al Congreso contra la reforma de la Ley de Tierras que el Senado debatirá este 6 de agosto, en un cruce de agendas que vuelve a poner en la calle, con lenguaje casi idéntico al del Papa, el reclamo por los mismos derechos que León XIV describe en sus documentos como “sagrados”.

De ahí se conecta un elemento geográfico que podría ser significativo en la visita papal. Según el itinerario oficial, el programa argentino incluirá la ciudad de Buenos Aires, una misa en Luján, más otras actividades en el AMBA, todavía sin sedes confirmadas. Una posibilidad es que León XIV visite el Pequeño Cottolengo Don Orione, una institución que brinda hogar y cuidados integrales a personas con discapacidad –otro sector golpeado por las políticas de ajuste libertarias– en el partido de Almirante Brown. Allí estuvo el 18 de julio pasado el gobernador Axel Kicillof en la “Jornada Patria por la Cultura del Encuentro”, organizada por la Pastoral Social de la Región Buenos Aires bajo el lema “De Francisco a León XIV en tiempos de polarización”.

Kicillof estuvo días atrás en el Pequeño Cottolengo Don Orione, en el conurbano.

Kicillof estuvo días atrás en el Pequeño Cottolengo Don Orione, en el conurbano.

El encuentro reunió a obispos, intendentes, sindicalistas y legisladores para discutir, entre otros temas, “la dignidad humana frente a la innovación tecnológica y las nuevas desigualdades”. Todo el discurso papal y antimileísta.

Una foto del papa con Kicillof, gobernador de la provincia más poblada, tendría también su impacto político. Se espera que el sumo pontífice sea primero recibido el lunes 9 de noviembre a primera hora por Milei en la Casa Rosada. Esos cara a cara serán observados con atención porque la propia agenda de León XIV promete exhibir la tensión entre dos visiones del país que hoy compiten por el sentido común argentino.

MC