El productor porcino local Guillermo Benac remarcó que la carne de cerdo registra una demanda en alza impulsada por la diferencia de precios con la vacuna. Sin embargo, los costos de producción mantienen bajo presión a las granjas locales.

En diálogo con Radio Sapiens, Guillermo Benac, productor porcino local, describió un escenario inédito para el sector, marcado por un fuerte crecimiento del consumo de carne de cerdo acompañado por una rentabilidad prácticamente nula para los productores.

Según explicó, históricamente la carne porcina se comercializó a valores aproximadamente un 20% inferiores a los de la carne vacuna. Sin embargo, durante los últimos ocho meses a un año esa relación se modificó de manera significativa y actualmente algunos cortes de cerdo cuestan menos de la mitad que sus equivalentes vacunos.

“Hoy cualquier corte de carne de vaca está arriba de los 20.000 pesos y la carne de cerdo está a 9.000 pesos”, señaló Benac. Como ejemplo, indicó que la chuleta de cerdo se comercializa entre 10.000 y 11.000 pesos por kilo, mientras que el lomo vacuno se ubica entre 26.000 y 28.000 pesos.

El productor destacó que esta diferencia de precios impulsó el consumo. De acuerdo con los datos que maneja el sector, hasta mayo el consumo de carne fresca de cerdo había crecido más de un 10%, una cifra que calificó como muy importante para la actividad y que además contribuye a la economía familiar por ofrecer una alternativa más accesible.

No obstante, sostuvo que ese incremento en las ventas no se traduce en mejores resultados económicos para las granjas. Explicó que los costos de producción continúan siendo elevados debido al precio de los cereales, los núcleos proteicos, la mano de obra, la energía eléctrica y el gas.

En ese sentido, remarcó que en su establecimiento cuentan con más de 3.000 cerdos bajo techo y que aproximadamente la mitad requiere calefacción durante esta época del año. Los animales necesitan mantener temperatura controlada desde el nacimiento hasta cerca de los 70 días de vida, lo que genera un importante consumo energético.

“Ya va a ser un año que estamos con esta baja rentabilidad”, afirmó Benac, quien manifestó que el sector espera una recomposición de precios que permita recuperar márgenes económicos.

Respecto del contexto productivo, señaló que actualmente las granjas locales deben enfocarse en mejorar la eficiencia para sostener la actividad. Entre los principales desafíos mencionó la necesidad de optimizar la compra de materias primas, incorporar tecnología para la inseminación y aumentar la cantidad de animales nacidos por año.

Además, consideró que la importación de pulpa de cerdo desde Brasil puede influir en la situación de precios. Explicó que históricamente ingresó carne porcina brasileña destinada principalmente a la elaboración de fiambres, debido a que los costos de producción en ese país son menores por cuestiones de escala. Sin embargo, aclaró que la importación de carne fresca para consumo directo ha sido poco frecuente.

Benac indicó que, en el caso de las granjas locales, cerca del 80% de la producción se destina a la venta de carne fresca. Finalmente, destacó que la carne de cerdo ha mejorado notablemente su calidad en comparación con décadas anteriores.

En este sentido, señaló que actualmente presenta menor contenido graso, mayor terneza y una mejor valoración por parte de los consumidores, factores que también contribuyen al crecimiento sostenido de la demanda.

fuente: cdenoticias.com

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