Al Gobierno no le gusta la división de poderes. En un nuevo capítulo del avance de la Casa Rosada sobre el Congreso, el oficialismo eligió paralizar el Senado antes que entregar a su enriquecido jefe de Gabinete. La maniobra poco efectiva solo le da a los libertarios una semana de tiempo. La sesión pasó para el 25 de junio y la interpelación será el 2 de julio. Si sus explicaciones no convencen al pleno, ese mismo día se votará la moción de censura. Tras una jornada de intensas negociaciones, La Libertad Avanza dejó caer el debate legislativo pedido por ellos mismos en el que se iba a tratar el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada y evitó que prosperara el proyecto de resolución del peronismo para destituir a Adorni en tiempo récord.