
El Gobierno porteño concesionará por cinco años un espacio de 24,55 metros cuadrados para montar un gift shop, vender alimentos y bebidas y ofrecer recorridos nocturnos. La bóveda había sido calificada como “deshabitada”, pero encontraron féretros en su interior y horas después comenzaron a retirarlos.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires abrió una licitación para concesionar una bóveda ubicada dentro del Cementerio de la Recoleta con el objetivo de instalar allí un local de venta de alimentos y bebidas, un gift shop y un servicio de turismo nocturno. El espacio, de 24,55 metros cuadrados, será entregado en concesión por cinco años y tendrá un canon base mensual de $1.600.000.
La convocatoria fue oficializada a través de la Licitación Pública de etapa única N° 10002-1251-LPU26 y establece la “concesión de uso y explotación con carácter oneroso” de un espacio ubicado en el histórico cementerio de Junín 1760. Según la documentación oficial, la finalidad es brindar servicios complementarios a los visitantes del lugar.
El cementerio de la Recoleta es uno de los más importantes de la Ciudad y un atractivo turístico
El proyecto contempla tres actividades principales: una tienda de recuerdos, un local destinado a la venta de productos alimenticios y bebidas y un servicio de recorridos turísticos nocturnos. La empresa que resulte adjudicataria deberá, además, ofrecer una prestación integral para los visitantes y respetar las restricciones establecidas para un inmueble que forma parte de un área de protección patrimonial.
Una bóveda convertida en local comercial
La cripta se encuentra en la sección 17, tablón 201, sepulturas 1 a 12 del Cementerio de la Recoleta y está ubicada dentro de la Zona 4 del Área de Protección Histórica APH14 “Ámbito Recoleta”. El espacio cuenta con protección edilicia y ambiental de acuerdo con el Código Urbanístico porteño.
La bóveda que concesiona el Gobierno porteño.
El pliego establece que allí podrá funcionar un “gift shop”, un espacio para la venta de alimentos y bebidas y un servicio de turismo nocturno. De acuerdo con información vinculada a la licitación, la venta de comida funcionará bajo la modalidad take away: no se permitirá colocar mesas ni sillas para consumir dentro del lugar.
El gift shop, en tanto, podrá comercializar artículos institucionales, publicaciones, piezas gráficas y objetos conmemorativos o turísticos vinculados con la identidad cultural del cementerio. Los productos que se vendan deberán ser aprobados por la Dirección General de Cementerios.
La propuesta también incluye recorridos nocturnos por el cementerio, que funcionarán de jueves a domingo para grupos de hasta 40 personas. Los tours deberán estar a cargo de guías profesionales inscriptos en el Registro de Guías del Ente de Turismo de la Ciudad o que cuenten con un título habilitante.
La concesión tendrá una duración de cinco años. La Ciudad fijó un canon base mensual de $1.600.000 y, además, estableció que los oferentes deberán proponer un porcentaje de participación sobre los ingresos brutos generados por los recorridos nocturnos. Ese porcentaje no podrá ser inferior al 20%.
Las propuestas serán abiertas el 9 de septiembre de 2026, a las 11, mediante la plataforma Buenos Aires Compras (BAC).
Un espacio dentro de un Monumento Histórico Nacional
La iniciativa se desarrollará dentro de uno de los sitios patrimoniales más importantes de Buenos Aires. El Cementerio de la Recoleta fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1946 y cuenta con protección integral, por lo que cualquier intervención sobre sus construcciones debe respetar las normas de preservación.
Según explicó la administración porteña, las modificaciones que eventualmente se realicen deberán ser reversibles, utilizar materiales acordes con el lugar y contar con la aprobación de los organismos correspondientes.
Desde el Gobierno porteño justificaron la medida como parte de un proyecto de “puesta en valor integral del patrimonio cultural e histórico” del cementerio. El objetivo, señalaron, es ampliar la oferta de servicios para los visitantes y generar ingresos destinados al mantenimiento del predio.
La Ciudad calcula que el Cementerio de la Recoleta recibe más de 1.800 visitantes diarios.
La bóveda que será concesionada se encuentra además en una zona próxima a algunos de los mausoleos más reconocidos del cementerio. A pocos metros están el monumento y el cóndor de bronce que coronan el mausoleo de Domingo Faustino Sarmiento, junto con una reproducción de Facundo. En los alrededores también descansan figuras como Nicolás Avellaneda y Adolfo Bioy Casares.
La polémica por los féretros
La concesión sumó un nuevo elemento de controversia después de que se informara que dentro de la bóveda, que en la documentación oficial aparece como “deshabitada” o “en desuso”, todavía había féretros.
Según publicó el periodista Gabriel Levinas, al ingresar al espacio encontró ataúdes en su interior. Tras difundirse las imágenes, el lugar habría sido vallado y comenzó el retiro de los féretros.
“Esta mañana fui al Cementerio de la Recoleta. Entré a la bóveda que el Gobierno porteño quiere concesionar para instalar un local comercial con bar y encontré los féretros todavía adentro”, señaló Levinas en la publicación en la que dio a conocer el hallazgo. Horas después, agregó, comenzaron a retirar los cajones.
El episodio abre interrogantes sobre el origen de los restos y las condiciones en las que se encontraba la bóveda al momento de ser incluida en la licitación. Entre las preguntas planteadas está la de quiénes son los restos, adónde serán trasladados y bajo qué autorización se realizó el procedimiento.
El pliego de la licitación, según la información difundida, no especifica quiénes fueron los antiguos concesionarios de la bóveda. El espacio había sido restituido al Gobierno porteño mediante un procedimiento administrativo y fue incorporado posteriormente a la convocatoria para su explotación comercial.
Una nueva concesión dentro de la política de espacios públicos
La licitación de la bóveda se inscribe además en una política más amplia del Gobierno porteño de concesionar espacios para el desarrollo de actividades comerciales y gastronómicas.
En los últimos meses, la Ciudad impulsó licitaciones para instalar locales gastronómicos en distintos espacios verdes porteños. También existen antecedentes de servicios gastronómicos en museos y otros espacios públicos.
La particularidad de esta convocatoria es que se trata de un espacio ubicado dentro de un cementerio histórico y protegido, que ahora podrá ser utilizado para actividades comerciales vinculadas al turismo.
La documentación oficial sostiene que la finalidad es ampliar los servicios destinados a quienes visitan el Cementerio de la Recoleta, pero establece al mismo tiempo límites precisos sobre el uso del inmueble. El futuro concesionario no podrá desarrollar actividades diferentes de las previstas en el pliego sin autorización expresa del Poder Ejecutivo porteño.
La apertura de las ofertas será el próximo 9 de septiembre. A partir de entonces se conocerá qué empresa quedará a cargo de transformar una antigua bóveda del Cementerio de la Recoleta en un espacio destinado a la gastronomía, la venta de recuerdos y los recorridos turísticos nocturnos.
CRM



