La Ciudad no autorizará la Marcha del Orgullo por la visita del Papa, pero las organizaciones ratificaron que la harán igual

El Gobierno porteño suspendió las autorizaciones para eventos en el espacio público entre el 6 y el 13 de noviembre por el operativo para recibir a León XIV. La movilización está convocada para el sábado 7 y sus organizadores rechazaron trasladarla al 21: “La Marcha del Orgullo se realizará el 7 de noviembre”.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires resolvió no autorizar eventos, diversiones ni actos en el espacio público entre el 6 y el 13 de noviembre, en el marco del operativo por la visita del papa León XIV a la Argentina. La medida incluye el sábado 7, fecha prevista desde hace meses para la 35ª Marcha del Orgullo, pero las organizaciones que la convocan ratificaron que la movilización se realizará de todas maneras.

La decisión fue establecida a través de la Resolución Conjunta N° 1/SECMU/26, firmada el 17 de septiembre por las áreas porteñas de Mantenimiento Urbano, Transporte y Seguridad y publicada este viernes. La restricción comienza dos días antes de la llegada del pontífice, prevista para el 8 de noviembre, se mantiene durante su estadía —hasta el 11— y se extiende durante los dos días posteriores.

Según los fundamentos de la medida, la presencia de León XIV constituye un acontecimiento institucional, religioso y social de “magnitud extraordinaria”, que demandará recursos adicionales de seguridad, tránsito, movilidad y mantenimiento del espacio público.

El Gobierno porteño prevé desplegar efectivos de la Policía de la Ciudad, Bomberos, agentes de prevención y personal encargado del ordenamiento del tránsito. También anticipó cortes de calles, restricciones temporarias, desvíos y otras modificaciones de la circulación. Con esos argumentos, consideró incompatible autorizar otros eventos que impliquen afectaciones de la calzada durante esos días.

La resolución exceptúa de la restricción a las ceremonias, actividades y operativos vinculados con la agenda oficial de León XIV y a aquellos actos que sean expresamente coordinados por las autoridades en ese contexto.

“La Marcha se realizará el 7 de noviembre”

El conflicto había comenzado antes de conocerse la resolución. El Gobierno porteño había solicitado a la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo que trasladara la movilización del 7 al 21 de noviembre, argumentando dificultades operativas y de seguridad por la visita papal. Según fuentes de la Ciudad citadas por distintos medios, la reprogramación alcanza a otros acontecimientos masivos previstos para ese fin de semana y no responde al contenido de la Marcha.

Las organizaciones rechazaron la propuesta y enviaron una carta pública al jefe de Gobierno, Jorge Macri, en la que ratificaron la fecha original. Recordaron que León XIV llegará al país recién el 8 de noviembre y señalaron que el principal acontecimiento multitudinario relacionado con su presencia en la Ciudad está previsto para dos días después de la Marcha y en otro sector de Buenos Aires.

La Comisión sostuvo que una movilización de esa magnitud no puede simplemente trasladarse de fecha. Según los organizadores, las últimas ediciones reunieron alrededor de dos millones de personas y numerosos participantes provenientes de las provincias y del exterior ya compraron pasajes, reservaron alojamiento y organizaron delegaciones. También hay artistas, organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles, políticas y de derechos humanos que reservaron la fecha con meses de anticipación.

Además, señalaron que modificar la convocatoria porteña tendría consecuencias sobre otras marchas del Orgullo del país, cuyos calendarios se organizan teniendo en cuenta la fecha de la movilización nacional en Buenos Aires.

“Cambiar su fecha no significa mover una actividad en una agenda”, planteó la Comisión en la carta, en la que sostuvo que hacerlo implicaría alterar una organización federal desplegada durante meses.

Las organizaciones afirmaron también que, hasta el momento de emitir el comunicado, ni el Gobierno nacional ni el Vaticano les habían solicitado modificar la fecha y que el planteo había partido exclusivamente de la administración porteña.

La Comisión invocó además la Ley porteña 6482, que, según su interpretación, reconoce que la fecha de la Marcha del Orgullo es definida por las propias organizaciones LGBT+. También cuestionó la posibilidad de que el acompañamiento logístico de la Ciudad quede condicionado a aceptar el cambio de fecha.

“Una cosa no debería excluir a la otra”, señalaron las organizaciones, que reclamaron que la Ciudad coordine los recursos necesarios para permitir la realización de ambos acontecimientos. Y cerraron su posición con una definición que no dejó margen respecto de sus planes: “La Marcha del Orgullo se realizará el 7 de noviembre”.

La convocatoria oficial de la Comisión continúa fijada para ese sábado. La 35ª edición tendrá como consigna “Cuando el odio avanza, el Orgullo en las calles es resistencia”.