El 25 de mayo de 1966 se inauguró Alegoría a la música, al canto y al baile, la monumental obra de Raúl Soldi que todos los espectadores que entran a la sala principal del Teatro Colón intentan capturar inclinando la cabeza hacia la cúpula. Esa pintura reemplazó el vacío que el escritor Manuel Mujica Láinez (habitué del teatro) definió como “el ancho espacio vacío, opaco, absurdo, pobre, que rodeaba a la inmensa araña central”. La obra incluye 51 personajes en la superficie de 318 m² que rodean a la araña compuesta por 552 lámparas. Entre los músicos, los cantantes, los bailarines y el público aparece el Duende del Teatro, una figura que fue encarnada por un joven actor en un video institucional posteado recientemente por la institución a propósito de este aniversario.