Las negociaciones para lograr un acuerdo de paz duradero entre Estados Unidos e Irán arrancaron este domingo en Bürgenstock, un apartado complejo turístico en los Alpes suizos, con mucha desconfianza por parte de la delegación iraní, que terminó la jornada abandonando el edificio de las conversaciones en protesta por nuevas amenazas del presidente Donald Trump. La delegación, encabezada por el jefe negociador Mohamad Baqer Qalibaf, dejó el edificio después de que el mandatario estadounidense publicara en la red Truth Social un mensaje en el que amenazaba a Irán con nuevos ataques si no impedía que sus aliados de Hezbolá “causaran problemas” en Líbano.

