El Producto Interno Bruto retrocedió un 0,6 % y el consumo cayó abruptamente, la mayor disminución observada desde mediados de 2024.

Según los últimos datos oficiales, el PIB experimentó una reducción del 0,6 % en el último período, una caída que no se había visto en varios años. Este descenso refleja una desaceleración significativa en la actividad económica del país.

El sector consumo mostró una caída pronunciada, evidenciando una pérdida de confianza entre los hogares y una reducción del gasto en bienes y servicios, lo que agrava el panorama económico actual.